Pequeñas partículas de plástico en los pulmones humanos

2 años hace

La contaminación plástica es una problemática que nos afecta a todos en el planeta; desde el ser más pequeño del océano hasta la cima del Monte Everest han sido víctimas del impacto ambiental y, por supuesto, nosotros no somos la excepción. Debido a la reproducción excesiva de microplásticos en el mundo, la comunidad científica se ha enfocado en descubrir los peligros que representan para la salud de las personas y se han encontrado con hallazgos alarmantes: ¡pequeñas partículas de plástico ahora se encuentran en lo profundo de los pulmones humanos!

Anteriormente ya se había detectado en el sistema digestivo y en fluidos como la sangre, pero este último estudio arroja resultados inesperados que alertan sobre el impacto de los microplásticos en nuestro aparato respiratorio. Mientras tomas aire y asimilas esta impactante noticia, te invitamos a darte un respiro en VulkanVegas, ¡una divertida opción para apostar y jugar en línea!

¡Conoce, a continuación, los detalles de la investigación!

Presencia de microplásticos en el tejido pulmonar vivo

Aunque suene sorprendente, en una semana comemos lo equivalente en plástico a una tarjeta de crédito, pero ¿cómo llegan dichas partículas a nuestro cuerpo? ¡Y la respuesta es tan perturbadora como interesante! Se instalan en nosotros, principalmente, a través de la sal de mesa, el marisco, el agua embotellada y los envases, las bolsas, la resina de pinturas y el nylon, presente en muchas fibras de las prendas de vestir que usamos a diario.

Según los expertos, consumimos entre 74.000 y 121.000 partículas de plástico al año, ya sea por medio de la ingesta, por inhalación o, incluso, mediante la piel dañada; así que, si pensabas que las imágenes lamentables de peces atrapados en recipientes de refrescos y de tortugas asfixiadas con bolsas de plástico eran surreales, ¡déjame decirte que hay algo más surreal que eso y menos visible: los microplásticos hallados en el tejido pulmonar humano!, los cuales circulan en los más profundo de nuestros pulmones, ¡un hallazgo bastante inesperado!

¿Cómo se llevó a cabo la investigación?

Un grupo de investigadores, integrado por miembros del Hospital Castle Hill y la Universidad de Hull, hicieron una publicación que conmocionó al mundo en la revista Science of the Total Environment, esto, tras obtener muestras de pacientes muy reveladoras.

Sometieron a cirugía a un grupo de personas con el fin de tratar dolores pulmonares, los cuales aceptaron que los especialistas examinaran el tejido extraído de sus pulmones; pues bien, de las 13 muestras analizadas en microscopio, se encontraron 12 tipos distintos de pedazos de plástico en 11 de los casos, siendo los más comunes el polipropileno y el PET.

El equipo de investigación seguramente esperó localizar los microplásticos en la parte superior pulmonar, ¡pero vaya sorpresa!, también había en las regiones inferiores, y cuanto más abajo estaban, más era la contaminación. ¡Ah, y algo más!, los niveles de plástico más altos los descubrieron en hombres.

A pesar de que las cantidades de microplásticos eran pequeñas en todos los pulmones, la preocupación es grande, pues ocasionan daño a las células humanas al desagruparse, ¡un desafío más para el gremio de la salud y la ciencia!

Tanto la ingesta como la inhalación de restos de plástico puede llegar a perturbar el buen funcionamiento celular de los pulmones y, teniendo en cuenta los análisis realizados por la Universidad Estatal de Florida, atrasar el metabolismo, al igual que su crecimiento. Los más afectados serían, como ya lo imaginarás, los recién nacidos y aquellas personas que ya sufren enfermedades respiratorias.

Lo más complejo de todo es que el plástico está diseñado para durar, a eso se debe toda la campaña que incentiva el poco o nulo uso de este material, por ende, puede quedarse en nuestro organismo por periodos de tiempo extremadamente largos sin tener la opción de eliminarse por ningún medio.

¿Cuál es la posible solución?

Tristemente estamos frente a una realidad que no tiene vuelta atrás, el tema de la contaminación ha llegado a rincones insospechados por todos, especialmente por la ciencia; ¡los microplásticos ya habitan lo profundo de nuestros pulmones y cambiar el panorama no es nada fácil!, pero sí se aconseja minimizar el uso de dicho material para evitar que más pequeños fragmentos se instalen a lo largo y ancho de nuestro organismo como huéspedes poco deseables.

El planeta en general necesita un cambio, ya no solamente por compasión con los animales y la naturaleza, sino porque la contaminación no está afectando a todos directamente, la respiramos, la comemos, la bebemos, ¡el componente tóxico nos está invadiendo y recorriendo!

La posible solución está, quizá, en las pequeñas acciones que llevamos a cabo en nuestra cotidianidad, entonces es importante tener consciencia de ello y empezar a actuar pensando siempre en nuestra salud, pero también en el bienestar de todos los seres que nos rodean y pueden verse afectados.