¿Qué alternativas hay para reducir contaminación generada por industria de aviación?

1 año hace

Según se informó a NotiPress, se firmó un acuerdo para desarrollar marcos regulatorios e incentivos para el uso y desarrollo de combustibles de aviación sostenibles en LATAM. Los firmantes del acuerdo son la Organización Latinoamericana de Energía (OLADE) y la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA).

Por su parte, el informe Transporte aéreo y sostenibilidad, de la EAE Business School, aconseja buscar la sostenibilidad a corto y mediano plazo y evitar una posible recesión en el sector. Esto debido a que el sector del transporte aéreo está recuperándose, incluso por encima de las previsiones realizadas por la IATA o la OACI. Adicionalmente, aseguraron, el transporte aéreo sigue siendo uno de los principales culpables de la huella medioambiental culpable del cambio climático.

¿Qué son los combustibles de aviación sostenibles o Sustainable Aviation Fuel (SAF)?

Son distintos tipos de carburantes de uso para aviones a reacción y precisan cumplir ciertos criterios y consideraciones sociales,
económicas y ambientales. Sobre todo en América Latina y el Caribe, donde las emisiones de los vuelos domésticos abarcan el 80 por ciento del tráfico aéreo.

Además, Javier Gándara, presidente de la Asociación de Líneas Aéreas (ALA), comentó lo siguiente:

El sector aéreo
se ha comprometido a alcanzar las emisiones netas cero en 2050 y, para
lograrlo, se ha marcado una hoja de ruta basada en una combinación de
soluciones que permitan superar este gran reto, pues la aviación es uno de los
sectores de más difícil descarbonización. Para lograrlo, las compañías aéreas
apuestan por el uso de combustible sostenible para la aviación (SAF), una solución que permite reducir hasta en un 80% las emisiones de
CO2 durante el ciclo de vida
“.

Finalmente, la EAE prevé que América Latina y el Caribe cuenten con el potencial de producir hasta 200 mil millones de litros de SAF, es decir, un 37% de la necesidad total de la región. Y pide tener en cuenta, además de las emisiones de CO₂, los siguientes contaminantes: Partículas en suspensión (PM), uno de los contaminantes más dañinos para la salud. Y la contaminación por ruido, que puede perturbar los procesos cognitivos y generar problemas de concentración, retraso en aprendizaje, etc.

 

 

NotiPress/Javier Merino